10 trucos para hacer de tu casa un hogar ecológico.



Durante el último mes, los noticieros, portales, y redes sociales se han centrado en el tema de la contingencia ambiental en CDMX. El pasado 13 de Mayo, el gobierno de la capital del país, declaró una alerta ambiental por la mala calidad del aire, a los capitalinos se les recomendó no realizar actividades al aire libre, cerrar ventanas y otros conductos al exterior, se suspendieron las clases, algunas empresas ordenaron a sus trabajadores recurrir al “home office”, y no es para menos, la gravedad de la situación es algo realmente alarmante, pero entre todo esto algo bueno surgió: la población ha comenzado a cobrar consciencia en el tema de la contaminación.

Aunque no lo creas, una parte importante de la ciudadanía ha tomado acciones con respecto al tema ambiental, muchas de ellas son cosas cotidianas y que puedes comenzar desde tu propia casa:

1. ¡Adiós desechables!

  • Sí, ya hemos escuchado, leído y visto muchísimas campañas en contra de los artículos desechables, mayormente en contra del uso de los popotes, pero no son estos el único problema. Resulta ser que, por ejemplo, una charola de unicel tiene una vida útil de aproximadamente 30 minutos, mientras que tarda aproximadamente 1,000 años en degradarse por completo; es decir, los hijos de los nietos de los bisnietos de los hijos de tus tataranietos todavía podrían encontrar (entera) la charola de unicel que utilizaste hace un mes.
  • Actualmente hay muchas alternativas al uso de los desechables, por ejemplo los recipientes reutilizables que las mamás cuidan como a su vida, popotes de acero, termos y vasos que puedes llevar a todas partes, etcétera, etcétera.

2. Hacer el súper a la “antigüita”

  • Hace algunas décadas, en los tiempos de nuestras abuelitas, las personas iban al mercado a comprar sus alimentos y llevaban sus propias bolsas, algunas eran de tela, otras ya eran de plástico, un hogar tenía en promedio tres o cuatro bolsas de estas ¿por qué no volver a lo básico?
  • Cualquier supermercado al que vayas, tendrá a la venta bolsas de tela para que evites el consumo de las bolsas de plástico. Son una alternativa ecológica, moderna y ordenada para hacer el súper.
  • Mientras que una bolsa de plástico puede ser utilizada, en promedio, dos o tres veces, una de estas bolsas de tela puede usarse hasta 1,500 veces sin que le pase nada, claro, todo depende del uso que se le dé.

3. Separa la basura.

  • Desde la escuela primaria te enseñan la manera correcta de separar la basura y el por qué esto facilita el reciclaje, entonces ¿por qué seguimos sin hacerlo?
  • Destina un módulo de la cocina al reciclaje, reciclar bien no es solo poner cada cosa en el contenedor de su color: azul para papel y cartón; amarillo para el plástico; verde el cristal; y marrón lo orgánico. También hacerlo sin errores. Los más comunes tirar los papeles con grapas o brics al contenedor azul. En el de cristal no debes tirar nunca bombillas ni espejos, y en el de plástico aerosoles o guantes de goma. 

4. Revisa tus focos y cámbialos.

  • Cambiar todos los focos normales, por focos led es una de las maneras más sencillas de ahorrar electricidad. Una bombilla de led de 14 W equivale a una de bajo consumo de 20 W y a una incandescente de 100 W, además tiene una duración aproximada de 70.000 horas. Tal vez el precio de los focos de este tipo pueda parecer elevado, sin embargo, a la larga vas a ver beneficios en tus recibos de luz. Ahorras dinero y tiempo, además de ayudar al planeta.

5. Planta un árbol

  • Se dice que en la vida debes “tener un hijo, escribir un libro y plantar un árbol”, pues bien, si aún no tienes hijos y las musas aún no han llegado a inspirarte para plasmar tus memorias en papel, puedes saltarte hasta el tercer paso y plantar un árbol.
  • Hay viveros y empresas que donan árboles a la ciudadanía, puedes elegir entre árboles típicos de tu región, árboles frutales, o ¿por qué no ambas opciones?
  • Los árboles pueden reducir la temperatura hasta 2° centígrados en verano, y pueden mantener el entorno caliente en invierno, además de que le puede dar plusvalía a tu casa, pues conforme un árbol va creciendo, también va aumentando el valor de la propiedad. Sembrar un árbol en un terreno de una zona residencial puede revalorizarlo hasta en un 15%.

6. Energía solar

  • Aprovecha la energía solar para iluminar y (en invierno) calentar tu casa. Puedes utilizarla también para calentar agua o generar energía a través de páneles solares, actualmente hay mucha variedad de marcas y tipos de páneles que se ajustan a tu presupuesto.

7. ¿Se va a hacer o no se va a hacer la carnita asada?

  • Esta es una muy mala noticia, sobre todo para los norteños, que aprovechan cualquier ocasión para prender el asador. A principios del 2019, la noticia de que Monterrey declaró contingencia ambiental debido a la gran cantidad de carne asada que se cocinó en año nuevo conmocionó al país. Una carne asada contamina mucho más que un auto.
  • Por mucho que nos duela, evita hacer uso de tu asador con frecuencia, hay muchos otros platillos que se pueden cocinar para reuniones con amigos o familiares ¡el planeta te agradecerá el sacrificio!

8. Sustituye.

  • ¡Nada de dejarlos en stand by o conectados! Aunque no lo creas, muchos de tus aparatos siguen consumiendo energía aunque estén apagados, esto genera un gasto silencioso de energía, que a la larga se refleja como un gasto extra (e innecesario) en tu recibo de luz.
  • Quizá pueda parecer muy extremo el pedir cambiar los pañales desechables por pañales de tela, sin embargo es mucho más extremo esperar 500 años (aproximadamente) a que se degrade un pañal, lo mismo pasa con las toallas sanitarias, hoy en día hay opciones ecológicas como la copa menstrual o las toallas de tela. En el caso de los envases de cremas, shampoos o jabones, hay alternativas totalmente naturales, como los shampoos de barra, que duran hasta 150 lavadas.
  • Todas estas alternativas, además de ser amigables con el medio ambiente, a la larga también son amigables con tu bolsillo.

9. Apaga los electrodomésticos.

  • ¡Nada de dejarlos en stand by o conectados! Aunque no lo creas, muchos de tus aparatos siguen consumiendo energía aunque estén apagados, esto genera un gasto silencioso de energía, que a la larga se refleja como un gasto extra (e innecesario) en tu recibo de luz.

10. Sin envolturas no hay desechos.

  • Vas al súper, llegas a casa y acomodas todo, pero de pronto todo está lleno de las envolturas de plástico de tus productos ¿Te suena familiar? ¿Cuál es su función? … Como alternativa, puedes comprar productos a granel. Llevar tus propios recipientes o bolsas de tela para productos como cereales, granos, azúcar, harinas, tés, o cualquier otro producto que puedas conseguir a granel; llevar tus recipientes para productos como queso, carnes frías, comida previamente preparada, entre otros. ¡Sí se puede!

11. Revisa y repara.

  • Revisa que tu casa no tenga fugas de gas, agua o luz. Con esto puedes evitar accidentes, gastos innecesarios en reparaciones más grandes, dolores de cabeza y desperdicios. Te recomendamos revisar, como mínimo, cada mes que todas las instalaciones de tu casa estén en perfectas condiciones.

Estas son sólo algunas recomendaciones que puedes llevar a cabo para volver tu casa un poco más ecológica, claro que hay muchas acciones más, e incluso tecnologías muy avanzadas que hacen muchas de estas acciones en automático (como las que se encuentran en los smart homes*), sin embargo, con un poco de esfuerzo puedes lograr poner tu granito de arena para ayudar a reducir la contaminación ambiental.

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